Cantar de
Mi esperanza
(Antología poética 2007-2014)
a
Gisela N. Giovio
2007
Traigo una Rosa
Mirando el Cielo
(de
El Fruto Perdido)
1.
Mirando el cielo,
Me gusta mirar el cielo,
Cuando el cielo
Está nublado,
Y siento estar a tu lado,
Para luego saber que no es
así.
2.
Me gusta estirar
Los brazos cuando
Un poema acabo de escribir.
Y descansar las manos
En la nuca mientras miro
Penetrantemente, el rincón
Del techo y la pared…
¿Qué queda ahora
Frente a mí?
¿Mi escritorio?
Y vuelvo
Y pienso en algo nuevo
Que escribir.
(Que nuble mi mente)
3.
Y lloro protegido
Por la lluvia…
¡Qué hermosa lluvia!
¡Qué linda llovizna fresca!
Si el cielo está tan triste,
Será porque ninguna me ha
llamado.
El Fruto Perdido
(de
El Fruto Perdido)
Entre los campos he de
caminar,
Entre el campo vi salir el
sol,
En medio del ampo planté
poesía,
Esperando florecer el amor.
Vi a llover a lo lejos,
¡Maldita nube,
Todo lo cubrió!
El agua granizada cae como fuego.
El agua clara todo lo inundó.
Sólo de hierba y maleza
Vi crecer yo.
Pero lo único que no vi,
Es el fruto perdido del Amor.
Traigo una Rosa
(de
Un Hombre que te Ama)
Traigo una rosa que corté
De un viejo sendero.
Y te la doy a ti,
Para que la guardes
En un hermoso florero.
Corté la rosa,
Mientras cantaba
Un pequeño zorzal.
Corté la rosa,
La más pequeña,
La más hermosa,
Que crecía a un lado
De un enorme rosal.
¡Ten la rosa!
La más divina,
La más preciosa,
¿Crees que es hermosa?
Traigo también,
Este bello clavel,
Para que lo guardes en aquel
Lugar donde hubo amor.
Pero además traigo,
Pues,
Más que todo,
Mi corazón,
Y que lo plantes al sol,
Así nuestro amor florecerá
Por siempre.
Anochece…
(De
Anochece)
Anochece…
Las golondrinas mojan sus
Picos en el charco
Que de unas ramas de un árbol
Vierten gotas,
Lentamente…
Hojas muertas en el suelo…
Las aves sensibles al
Tacto de cada gota de agua
En el charco,
Revolotean,
Asustadas,
Alejándose de cualquier
Persona que las observa.
2008
Tú También Estás Descalza
Plan de Amor
(de En Ti Pensaba)
Cuando estemos juntos,
Nos olvidaremos de todo,
Nos desmemoriaremos del tiemo,
Nos apartaremos del mundo.
Cuando nos tomemos de la mano,
Andaremos por caminos
Que la gente olvidó,
Estaremos más que unidos,
Seremos una sola persona,
Construiremos nuestro propio rumbo.
Cuando nos estemos besando,
Recrdaremos el día en que tú y yo
Nos conocímos,
Ya andaremos por las altas cumbres,
Las habremos cruzado sin dificultad,
Seremos libres como palomas.
Cuando suceda todo esto,
Amor mío,
Nuestro plan de amor,
Dejaré que la ansiedad se aproxime,
Y me tomes de la mano
Y me digas
¡Nos irémos ya!
Amar, amar
(de Estar Enamorado)
Amar, amar, amar y ser amado.
Amar y, de una manera u otra,
Amar on todo el amor y con el
alma,
Amar cuando uno no es amado,
Amar en el silencio y la
oscuridad.
Amar, ¿qué es amar?
Jurar amor eterno.
Amar con todos los sentidos,
Amar con el corazón,
Con la mente
Y con el alma.
Amar si es amar,
Amar hasta perder la calma.
Amar con el corazón
Porque mi corazón
Al verte palpita.
Amar con la mente
Porque a toda horas en mis
Pensamientos estás precente.
Amar con el alma
El enigma de tus labios.
Amar y desear tu inosencia,
La escensia de mi amar.
Amar y desvanecer la oscuridad:
Romper el silencio
Al desirte que te amo...
Amar,
Entonces,
¿Qué es amar?...
Hasta cuando uno no es amado...
¡AMAR SIEMPRE!
Cuando un hombre Está
Enamorado
(de Estar Enamorado)
Cuando un hombre está enamorado
Tiende a ver la vida en forma
Diferente: es una versión
distinta
Al mundo de las cosas feas.
No hay pobres ni pobreza al
rededor:
El alma e puebla de riqueza y
sentimientos
Inexplicables.
Sin embargo,
Cuando un hombre está enamorado,
Sólo tiende a sentir en su vida
Algo así como cambios
fundamentales:
_Pierde la noción del tiempo,
_Se siente, a veces, deprimido,
_Busca cosas que quizás no
existen,
_Ignora todoa su paso,
_Le encuentra sentido a la vida:
Cree en la esperanza.
I
(de La Pasión)
Porque te tengo,
Porque no te tengo,
Porque quiero tenerte
En más que en mis brazos
Tenerte,
Quiero besarte.
Porque quiero estar
Contigo,
Porque tú no quieres
Estarlo,
Porque al mirarte
A los ojos muero,
Si tú me besas, amor,
Yo resucito.
Porque tu cuerpo es
Como nubes en el cielo,
Porque el cielo está
Cargado de nubes,
Porque el cielo se abre
Y se despeja,
Y revuelvan las estrellas,
Si yo te amo.
Porque el paisaje
Se cubre de aromas,
Porque el aroma
Se envuelve de flores,
Porque las flores
Están a tu margen,
Y porque a tu margen
Quiero estar yo,
Porque te quiero,
Dulce vida,
Porque te amo.
Porque el hielo se
Deshace en tu boca,
Porque en tu boca quiero
Posar mis labios,
Porque mis manos quieren
Desgarrar toda tu ropa,
Porque te quiero, amor,
Porque te amo.
Porque en ti pensaba,
Porque en manto negro me cubría,
Y cuando te sueño
Me puedo hacercar hacia vos,
Y al despertar quiero morir,
Porque en mis sueños
Te tengo,
Y al despertar, no,
En lágrimas de sangre
Me deshecho,
Cariño,
Si yo te amo.
III
(de La Pasión)
Cada huella de sangre
Envolviéndome las manos,
Y los pies,
Como si una flamante
Daga atravezara
Mi pecho,
Que me hiere para
Morirme de amor.
Cada gota o huella
Quedará marcada
En el camino.
Mis pies quedarán
Grabadas en el barro.
Mis manos
En los muros quedarán.
La Tucumana
(de La Tucumana)
Iba por un camino,
Con la mirada hacia abajo.
Y cuando alcé los ojos vi,
A una mujer linda que a lo lejos
Venía de aquél atajo.
Cuando de nuevo bajé la mirada,
Observé,
A un ave de ojos claros
Comer del suelo.
Y detrás divisé a la mujer que
Venía desde lejos,
Con un vestido azul y unos
zapatos blancos.
Esperé y esperé,
Y oí,
Y amuy cerca de los pinos,
Una fina risa.
Y a penas la vi a ella,
Sentí su voz:
Esa tierna voz
Que se enrrollaba en mí
Como una suave brisa.
Tú También Estás Descalza
(de La Tucumana)
Hablar del viento es como hablar
del tiempo.
La brisa que acaricia nuestros
cuerpos,
En un determinado momento del
tiempo:
Un momento de Paz, Felicidad y
Libertad.
Me imagino caminando descalzo
sobre
La arena de una intensa playa:
Playa del oleaje, playa desierta.
Tú también estás descalza, y
caminas
A mi lado con tus cabellos
danzando al
Compáz de las olas desplazadas
con el viento.
Olas que vienen y olas que van;
Que se van con el tiempo y como
el viento.
Nosotros caminamos pensativos,
Tomados de la mano.
Sentimos una Libertad y una Paz
Tan grande,
Que el latido de nuestros
corazones
Hace eco en aquella extención
Casi infinita.
Y hay un amor entre nosotros
Tan puro: como un zafiro,
Tan profundo: como el océano,
Tan escaso: como el mundo,
Que nuestros se unen sin saberlo.
A tu lado seré el hombre más
felíz de
La tierra. Y sin ti sería como un
Cuerpo que no piensa,
No siente,
Ni respira.
2009-2010
El Amor
La Noche Pasa
Sobre Mis Ojos
(De Soledades)
Ya las tres
De la noche…
Nadie provoca
Que la vida
Susurre,
Sonora
Y distante,
Mas que la luna
Luminosa y silenciosa…
Ya las cuatro.
La noche pasa
Lentamente sobre
Mis ojos y no
Encuentro nadie y nada…
Nada que me sea
Familiar a ti.
Amor Eterno
(De Amor Eterno)
Amor que tengo
Y que te espero,
Amor que cuando hablas
Tus palabras son aureolas.
Amor,
Yo miro
La noche
Y me detengo,
Al oír al viento
Que canta y llora.
Amor,
Que además de amar
Es un cantar eterno
Dulce y apasionado.
Amor que estoy queriendo
Y sintiendo estar a tu lado.
Amor,
Que amar es hermoso
Y eterno
Y fluye como un río,
-Y nos envuelve-,
En amada sensación
Que nunca acaba.
Porque Te Amo
(De Amor Eterno)
Morir de amor,
Suspirar,
Beber del agua por
Donde fluye un río,
Sentirse contento
Por la vida misma,
Desvelar,
Amanecer contigo
Siempre a tu lado,
Cortar las rosas
De los jardines
En mi camino,
Subir por tu balcón
Y dejártelas
Entre tus manos,
Abrazarnos fuerte,
Besarnos,
Mirar la luna
Por el reflejo de tus ojos,
El eco de la noche,
Sentirte suave
En la caricia
Que tanto quiero,
Deseo y busco,
Un beso,
Un beso apasionado,
Una sensación de amor,
De amar mutuamente,
Vivir la vida
Siempre contigo,
Siempre,
Siempre,
Porque te amo.
Dondequiera Que
Tus
Manos Van
(De El Amor)
En este viaje tan largo,
Dondequiera que haya estado,
Dondequiera que tus manos
van,
Donde mis brazos vuelven,
Dejándote la caricia
Que a ti te buscaba.
Yo te vi venir
En esa cúpula inalcanzable,
Hasta que al escalar,
Te sentí,
Y pude llegar a ti.
Y el sol se volvió
De un color gris tenue
Y el agua mojaba tus pétalos
Y tenias frío.
A la orilla del abismo
Pude verte plena
Y resplandeciente
Al caer un rayo de sol:
Tus ojos brillaban
Humedecidos
De tanto llorar.
Tus ojos
Que son radiantes,
Cristalinos
Y profundos.
Tus ojos
No son más que tus ojos,
Y todo,
Y el reflejo de tu alma
Y la mía.
Y decidí arrancarte,
Lentamente,
Sin dolencia.
Y ya no estabas sufriendo.
Estarás en mis tibias manos
Para llevarte a mi boca
Y así besarte.
Te amare toda la vida
Y toda la vida iras conmigo.
Siempre serás una dulce
flor.
Siempre serás la que adoro,
Cuando quiero,
Como quieras,
De la forma que quieras,
La que adoras,
Tú,
Siempre serás.
Y si camino quiero que
Camines conmigo,
Juntos,
Hacia nos lleve la vida.
Nosotros somos
Como el agua
Y la tierra,
Dulce y encarnada.
Tú eres estrella
Y yo cielo nocturno.
Pero más eres vida,
Y yo el Ser que necesita
De ti para vivir…
Y así quedaremos,
Dondequiera que tus manos
van,
Donde mis brazos vuelven,
Donde nuestros pasos nos
lleven:
Tú,
Con el corazón en mi pecho,
Yo,
Con el alma en tus manos.
A Orillas del
Mar
(De El Amor)
Un pétalo cae.
Dos pétalos caen.
El tercer pétalo cae
Y así uno tras otro
Sin cesar.
La dama piensa
Y dicta un
Me quiere,
No me quiere.
Templada de amor,
Moja sus pequeños pies
En el mar:
Sus piernas de fantasía.
Su sentimiento niebla
Sus ojos y el ardor
En su boca que la evita.
Sus labios de color rojo,
Su frente plena,
Delatan su angustia,
Y sus ojos el recuerdo.
Su soledad refleja
En el agua un eco
De sonrisas
Y las estrella
El naufragio.
Las olas que vienen
Y van,
Tocan su cuerpo,
Se llevan la rosa
desgranada.
Barcos pasan a los lejos.
Pasan,
Como la vida
Al pasar
...
La esperanza pasa,
Pasa,
Pero jamás
Se aleja.
Naturaleza y
Olvido.
(De El Amor)
Entre sueño y sueños
Quise olvidar de mí
Mente el pensamiento;
Los atardeceres,
Las noches,
Las mañanas.
Los ecos de las voces,
Quise olvidar:
Ese rumor cotidiano;
Las luces,
El aire,
La lluvia,
La nieve,
La tierra,
Las amapolas,
El fuego
Y los animales.
Tal vez,
Verde césped,
Ríos u océanos,
El puerto y la rivera,
Y el mar
Que surge y que
Lo cubre todo
A paso y medida.
Olvidase el cielo
Oscuro cargado de
Abismos.
Y a lo lejos
Estabas tú.
Estabas tan bella,
Tan clara,
Tan víspera
Como una noche
Fresca y de fin de año,
O tan sólo
Como un ocaso
De invierno…
Pero no puedo.
No podré jamás
Olvidarme de todo
(De ti)
Porque siempre irás
Conmigo en mi pecho.
La Tregua
(De El Amor)
Me has golpeado
En el alma,
Vida mía.
No por odio,
No,
Sino por orgullo.
¡Perdóname!
Yo también tengo orgullo y
Sin querer abrí una herida
en ti
Que ni la puedo ver
Porque a mí también
Me duele…
Amor,
He combatido en busca de Paz
por tu amor
Con estas pobres manos de
profeta
Que han granjeado de la
tierra
Como fruto celestial de tu
naturaleza
Y te envolví en los brazos
míos
Y mi alma que se une con la
tuya
Para hacerse una sola.
¿Recuerdas el día que nos
vimos por primera vez?
¿Te acuerdas que ese día nos
dimos un beso,
Y que me manchabas el rostro
con tus labios
Pintados de color
apasionados?
No olvides: ese día fue para
mí,
Para ti,
El más bonito de nuestra
existencia.
En ti vivo sueños de futuro.
En ti encuentro tesoros
Tesoros en lo alto de tu
alma.
En ti sólo advierto
Prados de flores que
Florecen en la luz de tu
ternura.
En tus ojos he visto la
Cristalindad de un nuevo
día.
Son tus ojos los más bonitos
Y pequeños que iluminan mi
andar.
... Ahora bien,
Devuélveme la virtud
De tus ojos y el amor,
Y déjame curar la herida
En tu corazón.
Después de todo,
Tu corazón
Es mi único hogar
En el mundo.
2011
Contemplar el
Horizonte
Hecho Niebla
Y el Mar un
Desierto
Cristalino
Nébula
(De La Tristeza)
No veo las formas
Ni los extremos
Atrapados en los
Rincones oscuros.
No veo la silueta de
La luna
Ni en su forma
De tenue esfera.
Ni la cúpula de
Algún edificio de
Alguna ciudad en el
Horizonte.
Ni el camino puedo
Ver.
Ni los árboles del
Sendero prado
Cubierto de niebla.
Ni los rostros en
Donde te encuentre.
Ni tus ojos.
Aguas Porteñas
(De La Tristeza)
El corazón late como
Si dos campanadas
Anunciaran una boda
O mi deceso.
Soledades ocultas
Sobresalen de la Plaza Mayor
Vagando por doquiera que mire,
Y no las veo.
Existencias inmediatas comparten
A un mismo tiempo, la prisa:
El veloz tiempo de quién llega
Primero a su labor cotidiano.
Existimos, pero nadie sabe de mí
Ni yo de ellos.
Las multitudes cruzan repentinamente
Por mis espaldas, perdiéndose por las
Callecitas diagonales o en alguno que
Otro edificio.
Del otro lado está el horizonte,
El Puerto y mis esperanzas
De irme lejos.
Habitan la noche y el día
Mis recuerdos perdidos
En forma de lágrimas
Que desbordan del suelo
O caen en la fuente.
De mis ojos al suelo
Y del suelo al cielo,
Las aguas que se desprenden
De su nube de llanto,
Un ardor en mi pecho
Me aturde, me socava,
Y tengo miedo.
Il Valle di Lacrime
(De La Tristeza)
La copa de lágrimas.
La amarga y triste copa que
Siempre bebo.
La solitaria copa que
En mis manos
Sostengo,
Temblorosa,
Y llevo a mi boca
Para olvidar de
Cuesta note
Mio sogno
De negrusca neblina
Que se desvanecen
En mis ojos y que
A veces frecuentan perderse
En un horizonte de
Angustiosas fronteras.
La copa que bebo y
Bebo y temo que me
Arrastre a ese abismo
Tan oscuro
De mis sueños,
Donde fragan mis recuerdos,
Atroces sentimientos
En mi alma.
Quién adelanta el
Tiempo o lo detiene
Para que esta vida
Se opaque o se eternice
Y perdure
En un instante
O se vuelva en mi copa
Que sorbo a sorbo,
Bebo sin desdén.
¡Ay! El amor, el
Amor, el amor,
Como me duele
El amor en mi corazón.
El amor es esta pasión
En su quemante agricultura.
El amor es como el fuego,
Y del fuego se consuma
Y se convierte en cenizas…
Pero de las cenizas,
El amor resurge,
Como el fénix
En su deceso.
…
Llorar.
El hombre
Llora.
Y de llorar
Se ahoga en
Penas y dolor…
La mujer llora
Y muere,
Se deshace…
Los animales se
Entristecen
Y Dios llora…,
TAMBIÉN.
Mirar el
Ocaso Hecho…
(De Fatalidad)
Mirar
El ocaso hecho cenizas,
Desvaneciéndose de inmediato
El día y la noche,
O profundizarse en su
Esplendoroso abismo.
Miles de luces
Habitan en la noche.
Las hojas caídas de un
Árbol, quemando, cual
Fuego, hacen y toman
Forma de pequeñas y
Blancas velas: casi
Fantasmagórica.
Habitan en la noche,
La sangre germinada
De alguna bodegas clandestina.
Lagrimas cayendo
En tierra sepultada.
Aquí yace el alma de Dios.
Las miradas llenas
De amor y de tristeza.
Una lagrima cede y
Penetra en la tierra
Poco antes de un amanecer,
Y nace de un brote
Una flor
Poco más oscura
Que la noche de penumbras,
Iguales a mis ojos.
Y de un momento
A otro,
Quedo perplejo
Por unos instantes…
Tus Manos
(De Plenitud)
Oh, vida mía,
Hay tantos
Cuadrados
En la mesa.
No alcanzo
A contar,
En mi total agonía,
Cuántas rectas son,
La cantidad de línea
Y otras formas,
Casi circulares,
Que delatan
Tus pupilas,
Las mías.
Una gran cafetera
Desvanece su
Contenido en humo
De vapor dorado.
No alcanzan mis manos
Atrapar la pequeña nube
Para darte a ti
Una flor dorada.
Mis manos recorren
Poco a poco cada
Recta de la mesa
En la que estamos.
Mis dedos,
Paso a paso
Caminan y rozan
La cafetera
Quemando huellas.
Poco me importa
El dolor.
Ya mucho
Me ha dolido
Tenerte lejos.
Tus manos pon
En la mesa.
Quiero verlas.
Quiero besarlas.
Las he extrañado.
No me apartes
Tus manos que,
A pesar del dolor,
Van hacia ellas mis
Tristes y agotadas
Manos,
Juntándose,
Porque te quiero,
O,
Porque te adoro,
Y,
Porque tus manos
Son el tesoro
Que en mi tierra
O en mi pecho,
Jamás había
Ocultado en la vida.
La Hermana
(De La Esperanza)
(A Marcela A. Sosa)
¿Qué quieres
Hacer?
¿A qué vienes?
¿A sonreír o a
Naufragar con tus
Anécdotas
De fácil carcajadas?
Para sonreír
O reír,
A pensar en nada,
Bienes a mí,
A distraerme con tus
Pequeña vida reciente
De los problemas
De mi vida
Y muerte de lágrimas,
Porque en ti se acaba
Mi dolor y comienza
Otra vida poco más lejana,
A hacerme una agradable
Compañía
Que cave en una palmada
De segundos
Y otra palmada
De horas que pasan,
A conquistar mi mente
Con tus historias o
Tus sueños
Y a conversar
De todo un poco,
De lo que sepas
Y de lo que yo
Sólo sé,
A ganar la vida
En un juego
De naipes españolas
Y otras italianas,
A perder
Porque tú me ganas.
Amas las cosas,
Todas,
Porque eres niña
De luz dorada
Y adoras todos
Tus juegos con
El corazón,
Con tus ojos peque; os,
Con tus cabellos rubios
Y la sonrisa virtuada.
Me convences a
Sonreír otro día más
Y tú también ríes,
Alma pequeña,
A eso bienes hoy,
Y por eso
Vendrás mañana
Cerca de Mí
(De La Esperanza)
Cerca de mí, todo
Es posible.
Las noches son
Sueños, y
Los Ángeles oscuros,
Y el eco un bullicio
De esas cosas que
Asigna la vida.
Cosas como tal vez,
La soledad,
Que se anuncia sin
Pedirlo y asomarse
Quiere.
Trayendo consigo
Monstruosas
Dolencias,
Desdichas
Al alma.
Arrojado a inquietud
De Ser, de saber
Dónde estés,
Dónde estoy.
Fuimos, por
Momentos, mar y
Viento o tierra
Fértil por donde
Raíces levitan.
2011
Mare de Tempesta
Luces y
Sombras
(De Tempestades)
Más allá del amor
Hay una gruta que continúa:
Un camino largo,
Extenso, de momentos felices,
Trágicos, funestos,
Y la luz supuestamente dicha,
Donde todo jira a tu alrededor,
Y sobre el aire astral,
La cúpula de todo lo visto:
La cima de la vida;
Y sobre todo lo visto,
Me encuentro quieto,
Girando a tu alrededor,
Mirando,
Conteniendo
Sensación
Que interpreta el alma,
Uniendo lasos de sentimiento
Y humo imaginario,
Inhibiendo los giros,
Los sucesos naturales,
La percepción oscurecida,
Cada proceso astronómico,
Cada éter elemental,
Poco antes del amanecer,
Cual giran entorno a
Nuestros ojos,
Como si hubiera algo en medio
Que nos atrae;
La oscuridad sigue existiendo,
Consumiendo el brillo de los ojos:
Mis ojos que ahora se oscurecen,
Pero en nosotros hay un resplandor
Agradable, calido, conservador;
La oscuridad se desvanece
En fracciones de segundos,
Y luego vuelve,
El sol se destituye en nubes
De polvo y cenizas,
Las pequeñas farolas sobresalen
Consumiéndome, de nuevo, y
Permanece aún el brillo de
Los ojos girando…
Suelo sentarme a orillas del Puerto.
Mis pies se adentran en el agua.
Y alzo los ojos y miro,
Del otro lado una
Silueta incorporada
Y borrosa:
Me recuerda a la mujer que amo
Y no tengo.
La sombra camina
Y se detiene,
Pálida en su andanza,
Cambiante:
A veces oscura y
Y a veces emblanquecida.
Yo la observo y ella me ve,
Anunciando la tristeza que
Permanece inexorable.
¿Cuánto más podrá
Descender la tristeza,
El dolor, así
Como el frío?
Si algun día
Tú te fueras,
Hará más frio
Que en invierno.
No cantaran
Las codornices,
Sino se habrán muerto;
Hará una oscuridad
Aún más tenue
Que una noche sin luna,
Sin estrellas.
(Con lagrimas
En lo ojos.)
Tengo los ojos negros,
Ensombrecidos,
Por demás,
Y el cuerpo sumergido
En mares de llanto…
Hago lo posible por
Vencer esta tristeza.
Siento ahogarme
En momentos…
¡Oh, vida,
Qué sabor tan extraño!
Una Parte de
la Vida
(De Tempestades)
Una parte de la
Vida en tus ojos
Fulgura.
Unas líneas de tu
Cabello,
Infinito,
Agitándose en el aire,
Impalpable,
Puede que en mis
Manos se enrede.
No contemplar un
Árbol
-En su profunda sabiduría-
Y el sol naciente
Por las mañanas brillar,
Es,
Perder la razón de vivir;
Una flor rosada,
Un vestido blanco,
Un zapato azul,
Debajo de una luna dorada,
Genera una gravedad que
Alegra el alma o la atrae;
Una canción de cuna,
Luego una sonata,
Encantan a quien la oye,
A quien la siente,
Que surge de la
Boca de una amada;
Un aletear revuelto
Lleno de alas,
Una petunia brava,
(Al igual que tú),
Que ayer dí caer entre
Tus manos.
Abrir oídos a la
Distancia,
Al eco que vuelve
Luego de nosotros:
Susurro de labios oprimidos:
Sonrisas y besos;
No comprender estas
Cosas es perder
El aire,
La vida
De la existencia,
-Y que no digan que
No soy dichoso,
A mí que soy feliz-,
Y la belleza de las
Sensaciones:
Amor, odio, alegria.
O de respirar:
Pequeñas cosas que
Hacen un latir de corazones;
Nace de tus ojos,
De tu mirada hacia a mí.
Sin ti,
-Confieso-,
Quedaría sin amor,
Sin vida,
Sin espíritu,
Sin nada.
Jardín
Encantado.
(De Oda al Nacimiento)
(La espera):
Hoy no sé si soy yo
O tal vez aquel que miro
Frente al espejo,
Sentado, mirándome,
Como si fuese yo el espectro.
Tampoco sé si ahora las sombras
Conviven o son parte de la luz
O simplemente es un reflejo
De lo antaño…
Mis zapatos no tengo hoy
Y estoy descalzo
Y tengo frío…
A veces se presenta el fantasma de
La mujer que amo y no tengo…
Miro mis manos y sobre ellas desembocan
Líneas que saltan al suelo y se unen al espejo.
Pero detrás del espejo hay otras líneas
Levitando, subiendo a las manos
De la que adoro…
Quizás,
Esa mujer
Que me llena de sentimientos
Está pensando en mí, y está sentada
Mirando un espejo, diciendo entre labios
“Aquel que amo”; y en sus manos se desprenden
Nuevas líneas que se acercan a las mías
De fuego…
(Las imágenes):
Aparece, entonces, sobre el lúgubre
Sistema y entre-medio del paisaje y
Mi esencia, un ventanal de leño partido,
Y sobre la misma, un breviario, y observo…
… Dos rojas colinas marcan
En su borde de roca fundida,
Y en parte, celestino,
Un hermoso sol de ocaso otoñal,
Naufragando lentamente
Por las laderas heladas
De nebulosas cúpulas
Que son las nubes aguando
En lo alevoso del firmamento estelar,
Y una luna en lo alto…
… Dos lenguas de platino,
Suaves como un cristal
Dulcificado, caían desde
Un ramal de arboleda a
Un charco
Cual fuente reposan pequeños
Pichones donde sumergen
Sin cesar sus picos.
Las hojas en el árbol o en
Los árboles, yacían en torno
Un enjambre de arbustos
De hojas rojizas,
A punto de ceder al suelo
Que, tarde o temprano,
Se las lleva el otoño,
Como cede el ocaso al amanecer
Y la oscuridad al anochecer…
(La pronta llegada):
Ahora puedo ver las cruces,
Puedo ver las líneas,
Puedo ver que en la montaña,
(Todas estas reales, ahora) que
Se dibujan angulosas figuras
Estremecidas.
Puedo advertir en los ojos
De la que amo,
En su mirada,
Llegando a paso sereno,
El amor que me alcanza,
Que me atrapa y me cubre,
O avienta de la mejor manera
Que con sus femeninas manos
También pueden…
Pero ya no hay fronteras que allanar
En tu corazón…
Mi amor hazme dado el suelo
Firme y fértil a mis pies que
Echan raíces.
Adónde Van.
(De La Noche Más Tardía)
Adónde va la gente
Cuando llueve.
Todo el pueblo se
Enloquece y corre en
Busca de refugio.
Todo se acelera en un
Lapso de tiempo fugas
Como estrella y luz.
Y todos corren
Todos cambian.
Todos tienden a volar,
Menos mis alas,
Que con paciencia me
Armo y entretengo,
A chapotear en cada charco
Del camino,
Con los zapatos húmedos,
(Como imitando
O intentando volar),
Con la chaqueta empapada
Y con la salud altiva.
¿Adónde van las aves,
Cuando llueve?
Se marchan cantando
O silbando por el aire
Brumosos en busca de
Atmosfera ceca.
Quizás,
En otro Edén se
Mantienen calidas
En otra tierra
Poco más lejana.
Todos cambian,
Nuevamente…
Y vuelve el cielo
De bruma y niebla.
Lo Misterioso de la
Mar
(De
La Noche Más Tardía)
Hay algo en el aire,
Tan extraño, tan silencioso,
Tangible,
Que deja oír a
Lo lejos como eco de
Sirenas y misterios.
Tan cruda puede, a veces,
Ser la noche y la luna,
Que se alejan solas en el
horizonte.
No sé cómo explicarlo.
No sé cómo decirlo.
Tengo un infinito vocablo
En mi lenguaje, que me puede
Ser necesario esta noche.
Entonces,
La noche era esto o aquello
Tan extraño, tan extravagante,
Tan material e inerte, oscura.
A caso un leve éter
astronómico,
Aspiro sorbo hasta volver a lo
intangible.
Y no temo al perderme en el
cosmos.
Esta noche vaga en silencio.
Y no es la misma que las
anteriores.
Y me siento.
Y me siento.
Y cuando digo sentir
Quiero decir que mal.
Mis lágrimas ya no tienen
brillo.
Las he dejado rebasándose en
el mar.
¡Ah!, el mar, la mar,
Como me tranquiliza.
No habría vida sino existiera
mar,
Ni tú, ni yo,
Estaríamos aquí,
Tan solos,
Tan ausentes de civilización,
Tan tuyo,
Tan mía,
El eco,
La niebla,
La noche de misterio,
De reflejarse en tus ojos.
¿Oh, lo sientes,
Aquel murmullo?
¿Lo oyes, tú?
Yo lo siento y lo oigo.
Es ese mar, aquel,
De amores infinitos
Del que tanto te
Andaba diciendo.
Desastre (I)
(De
La Noche Más Tardía)
Si algún día
Tú te fueras,
Amore,
Dónde se perpetuará
Mi verso
Sino en tu corazón.
¿Dónde sangran mis manos?
Mi alma,
Cual tuya,
También se aleja,
Y no sabe llorar,
Absorta y ahuecada
Por la irremediable pena
De ver partir a sol
A otras tierras,
Poco más lejanas,
Llorando o cantando.
Si algún día tú te fueras,
Amor,
No cantaran las golondrinas
Sino se habrán muerto;
Gemirá a su paso el tiempo
Y cederá la luna
A mis espaldas.
2012
La Fuente de los
Deseos
Balsa Nocturna
(Parte 2da: el
albedrío)
Por qué será que en cada
instante
Que pasa, abro los ojos y miro
la
Luna en su esplendor.
Y cuando la observo, una
vívida
Lágrima se desliza por mi rostro y
Me pregunto
Dónde estás
Adónde irás sin frontera,
Y pienso
Como el primer día,
-Oh, amanecer-,
Y cada día que
pasa,
Más me sumerjo
Y más puedo adorar…
Adónde iremos, definitivamente.
Por dónde iré,
Con el mar y con el viento.
Soy como el mar!,
Como el grito que susurras
De tu boca.
El viento sopla a favor del viento,
Y del fervor embravecida, el viento
Se conmueve y danza entre olas y
Tormento.
Y allí,
Junto al mar,
Los anhelos sucumben huracanes.
Oh,
En qué hondonada te ocultas,
Cirena mía,
Cuesta mare di tempesta
No tiene fin.
Canto a la Tierra
Yo canto,
Me sonrío de por medio,
Y canto,
Respiro de la vida,
El aire puro.
Oh, bienamada, observa
La lluvia mojar la tierra.
¿Ves cómo brota nuestra
Rosa del camino?
Nuestra flor levitando,
La replantado para ti.
Eres como la madera
Natural, tallada a mano,
Y tu tallo es de aroma.
Aquí viene el río, el canal
Que he construido con mis
Manos para que tus
Racimos no se marchiten.
Tengo un centenar de
Rosas que he puesto en tu
Florero de mesa, llenas de
Vita.
Las he dejado en nuestro
Lecho.
¿En qué gruta nos hemos
De encontrar, Amore, esta
Noche, sedientos de
Pasión?
He cultivado un pequeño
Sauce, y al escarbar la
Tierra, cariño, encontré la
Raíz de tu ternura.
Has cambiado tu pequeño
Capullo por enormes alas
Doradas,
Angelical y dulce,
Hada mía.
Pero si toco la madera,
La terciada madera húmeda
Y de roble,
Algo en ella
Tiene tu nombre
Y tu aroma.
Querida, allí viene la
Tempestad amenazante.
Sujeta fuerte mi mano y
Protégete en mi pecho, y
Protégeme en tus brazos,
Del paso del tiempo como
Tinieblas embravecidas.
Oh, vida,
Muerte de lágrimas:
Imagen de un Ser
Compuesto de luz
Y de Esperanzas.
Aunque sólo sea un as de
Azares incontenibles,
Cuando el viento viene y
Las azota,
¿Quién las calla?
Un ligero camino de
Lágrimas la recorre, de
Color confuso, (rojizas).
Todo se parece a ti.
Todo pareciera llevar
Tu nombre y tu aroma.
Y tu rezo divino,
Y mi fuerte esperanza,
Cesó la lluvia,
Y trajo consigo la
Vendimia de esta que es
Nuestra tierra,
La claridad también
Se asoma,
Resurge de las rocas
El fruto del amor,
Lleno de cristales preciosos,
De brillo y valores desmedidos.
He avivado el fuego de
Hogueras para secar tu
Piel: tus pétalos dorados.
Flor mía,
No es impalpable la ceniza,
Si la tocas con la lengua
O si la besas con la boca.
Y si los besos son cual fuego
Profundo, besa,
La madera sufre cuando
La tocas.
Besa mis labios
Y enciéndeme.
Que nuestro querer
Es más profundo
Y más cálido, y veloz,
En la lentitud de un
Crudo invierno.
(A aquella mujer con rostro de luz
Y mirada calida:
G. N. Giovio)
Paloma Giovio
Mi paloma mensajera,
Bianca como un copo de
Nieve y sal,
Ven a mi ventanal de
Ensueño y dime,
¿Adónde irás?
Mas Bien,
Pequeña hada,
¿En qué recoveco,
Misterioso y de niebla,
Te han hecho ir y venir,
Aventurada,
Que el ala herida tienes?
Ven a curar tu herida
A mi palomar.
Aquí no hay
Vástago inoportuno.
Aquí no hay racimos y
Rosales espinando.
¿Por qué será
Que tus ojos de ojaldre,
Y la luz,
Cuando esta las penetra,
Se vuelven impalpables
Y parecen cristalinas?
¿Por qué será que estás tan
Cerca de mí,
Y te siento tan lejana?
Si la noche
Sin ti no tiene brillo,
¿Adónde iré sin la aurora?
Sin creer que detrás
De la frontera se ocultan
Las palomas
Que se llevan mi alma
A vagar por doquiera y
Perderse en el aire como
Humo de papel quemado,
Y al hacer la nube oscura,
Cae,
Sedienta de amor de
Vanas esperanzas;
Envía a mi amada esta nota
A decir que la extraño.
2013
Poemas de Lluvia
(febrero-mayo)
La Vigilia
Aquí
estoy
Amada.
Más
Bien,
Voy
a dejar que duermas
Definitivamente
en esta
Noche
oscura.
Shh!
No
digas palabra alguna,
Ahora.
Alguien
viene
Y
es mi alma que intenta
Unirse
con la tuya
En
tu pecho de alondra
O
de miel.
Tápate.
La
noche se fría bajo la
Ranura
de las puertas,
Bajo
el ojo de la luna,
Que
penetra silenciosa
Por
la ventana.
Es
de cristal en la luz
Tu
cabellera.
Me
quedaré aquí a cuidar
Tu
sueño como si fuese
El
mío.
Un
recuerdo de antaño
Cuando
te conocí
Se
dibuja en tu frente
Y
brilla en tu memoria.
Te Quiero Amarilla
Te
quiero amarilla,
Como
el sol de la mañana,
Con
el agua cristalina,
Que
en un lago siempre brilla.
Amarilla
como el trigo en la pradera,
Perfumado
todo con tu frescura,
Al
son de un viento otoñal y húmedo,
Que
sin cesar alegre pasa.
Si
me hallas
En
el sol,
O
en su corona
De
fuego,
Porque
en mis ojos
Hay
mundos lejanos,
¿A
qué contemplar
El
cielo azul?
Parpados
profundos.
Lléname
el alma de lujuria,
Mi
corazón embravecido.
Llena
tú,
Pétalo
mío.
Que
tu piel siente
El
brillo y el ardor
De
la luna.
Como
el susurro de los besos,
Dolce
Fragranza.
Y
porque eres mía,
Te
quiero,
Y
me quieres tú.
...
Ven con el agua
Y
con el río,
¡Ven
conmigo!,
Alma
de fuertes mareas,
Ven
con tus manos
De
seda biancas.
Cantar de Buenos Aires
Mis
ojos contemplan
El
barro crudo
De
la tormenta.
Aquel
es el charco
De
la palabra Amor,
Y
del fervor pasional.
Cantar
de Buenos Aires,
¿Por
dónde te has ido,
Desorientado
y confuso,
Detrás
de la lluvia?
Me
has dejado
Transparente
Por
sobre el cristal de la
Ventana.
Llueve,
A
lo lejos.
Llora
Corazón
de mi alma.
Llueve
Y
ocurre un mundo
Adormecido,
Una
historia suspendida
En
cuerdas de arena.
¿Por
qué te escondes,
Tú,
Pequeño
sol,
Por
qué te escondes,
Detrás
de este diluvio
Enternecedor?
Suelo
sentarme a esperar
Y
que tu brillo conquiste
Mi
alma.
2013
Poemas de Amor
(junio-agosto)
Tarde
(Esta
tarde he soñado en mi tibia siesta)
I.
Un
atardecer
Esta
tarde me ha
Soñado.
Era
una tarde cargada
De
nubes rojas.
Y
un albatros imaginé
Volando
en mi memoria.
¿Cuántos
días he soñado
Iguales
a estos?
II.
Cuando
me acuesto
Por
las noches
Pienso
en cómo puedo
Servirte
de placer.
Mi
corazón salta de alegría.
El
amor es un exquisito
Dolor.
El
día parece durar cien
Años.
Surge
una dicha entre los
Árboles,
Como
si fuese la única en
El
árbol del Edén.
El
amor en mis manos se
Derrite.
III.
Por
qué
Atardecer
Te
acuestas
Lenta
y veloz
Entre
nubes de atmósfera
Y
silencioso
Cantas,
Aves
vuelan y silban
Y
son el bullicio
De
mis sueños.
IV.
Vuelve,
Vuelve,
Aquí
en la isla es escasa
Tu
presencia, y
Es
inhóspito el amor
Y
tu retrato,
Que
siempre te extraño
Y
quiero.
V.
Como
el aire de la sierra
Caballo
cabalga.
Llévame
lejos
A
orillas de tierras nuevas
Ha
por conquistar
La
vida.
VI.
Por
qué
Noche
Me
miras con
Tus
ojos de luna.
Y
me llamas con tus
Lastimeros
maullidos
Nostálgicos.
VII.
Pequeña
hoja,
Hoja
común, normal
Y
silvestre,
En
este atardecer
Espléndido,
Colorido
y húmedo,
Mis
manos te acarician.
VIII.
Una
luna en la noche,
Que
vagaba y sangraba,
No
eras más que un hada,
O
un sueño profundo,
Caminando
en la niebla.
IX.
Mientras
los grillos cantan,
Y
la niebla sucumbe,
Tiemblas,
Y
gritas en silencio
Palabras
de amor,
Que
van al aire y vienen a mí,
Profundo
corazón,
Sólo
yo puedo oírlas.
X.
Es
la mañana y tiene frío,
La
noche no ha llegado aún,
Alguien
camina sobre el agua
Y
no se ahoga,
Shh!
Es
el amor que rema
En
la marea.
XI.
Dejen
a mi alma herida
Desplazarse
en el silencio
Y
descansar,
Que
más que la muerte
Y
la vida,
La
noche nos separa...
¿Vistes
cerrarse el cerrojo
Donde
se esconde
La
sombra y la luz?
La
luna brilla
Y
un gato maúlla.
Me
despierta.
Y
aún sigo soñando
En
la tarde.
Te Quiero Como a Ninguna
Te busco con la mirada,
Mi corazón lisonjero,
Y aunque perderte no quiero,
Porque sin ti la muerte es escasa;
Y por el mal que me abraza,
El corazón con que miro,
Porque eres única,
Mi paradizo,
Por eso te busco.
Te quiero como a ninguna,
Tú eres mi amor,
Tu cuerpo es como la flor,
De
lis o de loto,
Que brilla cuando no hay luna.
Recetario
Enumerarse,
Como cada grano de trigo.
Enumerarse,
Como el gotear
Del aceite y la sal.
Enumerarse,
Contar uno, dos o tres,
Las piezas de pan,
Y la harina innumerable,
El corazón de azúcar
Parece impalpable.
Es necesario
Que vengas,
Mi bien.
Te necesito
A mi lado.
Mi soledad
Cuenta con un secreto:
Mido el agua en la jarra
Con media de litro.
Mido la distancia
De mis manos
Al amasar
El buen pan tan suave
Y tan casero.
Y recorro la distancia
De la mente
Al pensarte.
De pronto,
Tú venías:
Tus manos en la harina
Parecen acariciarla.
Tu mano en mi pecho,
Parecen palomas enamoradas.
Pero no puedo medir
La distancia de tus labios.
Mi boca te besa
Y no sé
Si en uno o diez minutos,
Simplemente te beso y ya.
Mi caricia siempre provoca
Que tu cuerpo brille de
Alegría,
Y en las noches,
De pasión.
Ahora descansa...
... Yo,
Cual enamorado,
Te despierto
Con un dulce cantar,
Y te digo
Suave al oído:
Mi bien,
Ya está listo
El corazón de dulce
Que tanto hemos hecho.
2013
Historias y Canciones
De Cuan
(agosto-septiembre)
Botella al
Mar
(De Las Historias de Cuna)
(A Mario Benedetti)
“El mar es un azar
Qué tentación es echar
Una botella al mar”
Miro la puesta de sol,
Cercado por la orilla
Y la marea,
Un hada azul,
Un pez dorado,
Rozan mis piernas
Y bailan jirones,
Hacen aros de agua
Y espuma blancas.
El agua salada parece
No hacerles daño.
Algo
Destella
A lo lejos.
Poco a poco
Se aproxima
Y me sumerjo
Con el susurro de los
Albatros y las gaviotas,
En la búsqueda
De lo que fuere
Que sea.
Lento pero viene.
Ya que por venir
De muy lejos,
O de mucho tiempo
En las aguas,
Es para mí,
Un bien traerlo:
Un tesoro sin monedas.
Soy joven,
Y aunque no lo sea
Soy un niño.
Y al destapar la
Botella misteriosa
Descubro
“Flores y alertas
Y corales y baladas
Y piedritas del mar
Y caracoles“.
Y me pregunto
¿De dónde
Habrá venido?
Constelaciones
Olvidadas
(De Las Historias de Cuna)
(Parte
segunda)
Yo siempre
Quise divisar
El ocaso de
Otros planetas.
Contemplar los
Anillos de Saturno
Como si estuviese
En la tierra.
Apreciar como
Un enamorado
Las once lunas
De Júpiter
Como si fuesen mías.
Y navegar entre
Las infinitas nubes
Cósmica
Y guardar en
Una pequeña cajita
Una estrella
De recuerdo
Porque te pareces a ella:
Tuo faccia di luce
Y tu mirada cálida.
El Olvido
(De Las Historias de Cuna)
No me pienses
Cuando quieras
Olvidarme.
Sólo olvídame.
Olvida el ayer,
Olvídame hoy,
Entre los sueños
Con madera
Quemando
Otra ceniza,
Otro querer.
Que el olvido,
Aunque no lo
Parezca,
Es un pecado
De la mente,
Un veneno
Sigiloso,
Dolce
E indoloro,
Y no sabe querer.
Canto General
(De Las Canciones)
1.
Dijo el poeta:
Con su criolla guitarra
Cantando bajo la peña:
Que triste que es la noche
Y serena,
Por encima
O por debajo
De los ojos,
La enramada,
Y mantienes
Tú,
Alma siempre cautiva,
Mi corazón estallante,
Cual mil soles
En la mañana,
La maraña de flores,
Mientras la copa en alza,
Alza sus ramos al aire,
Vacío,
Dominado por el viento:
El árbol de la vida.
2.
Hoy,
Mi mano tiembla,
La canción que escribo,
En este telar de coliflor,
Tu pelo se enreda,
O quizás es tu cabellera
Entero,
Una viña,
No hay que ser certero,
Para adivinar la belleza.
3.
Y dijo el poeta:
Es momento de
Ser historia.
Fundamentar en las hojas
Lugares exóticos,
Lugares sin bandera,
Ni leyes,
Donde todo el mundo
En paz haga
Su vida.
Es el momento exacto
Para hacer la historia
De un amor
O de dramas turbios,
Lágrimas desquebrajadas,
Sonrisas sin esquirlas.
4.
Piensa en mí,
Y al cerrar los ojos,
Sueñes,
Y mires un camino,
Largo,
Tan largo
Y angosto,
Y que al andar,
Yo esté a tu lado
Llevándote de la mano
O abrazada,
Y pienses,
Ya no en mí,
Sino,
En la vida,
Porque la vida
Es esto,
Una sola y nada más.
Pero por sobre todo,
Es Nostra:
Nuestro andar.
5.
Lamento.
El destino ha sido
Cruel.
6.
Todas las noches
Le rezan a Dios
Y sus mañanas
Son de alabanza.
En una jornada
No alcanza,
Y cantan toda la vida.
Y piden al amo de los Cielos
Paz y Armonía.
“Tú eres mi refugio,
Me guardarás de la
Angustia”. (Salmo 32:7)
7.
Para el campesino
Que viaja solo,
Su vida,
En su carruaje,
Lleva los sueños
Y las tristezas.
8.
Madre tierra,
Dime
Que en tu pastizal
La sabia de las arboledas
Son la miel de la pradera.
Que no es un enigma,
Que la luna,
Cuando está llena,
Las haga brillar.
9.
Venía la criolla,
Bajando del cerro.
Tenía en sus brazos
Poesía.
Y ella,
Pues,
Que me decía,
Que era un cultivo
De la tierra.
10.
Y se vestía de blanco,
Cantando la gaucha,
La china bajo la peña,
Que no hay hogares
Dulces y tibios,
Que no tengan
Ardiente leña.
Y su color,
Y su sabor es intenso
E incesante.
Una abeja en el aire vibra,
Como en la estancia,
Un panal de miel.
11.
La noche me llega
A querer,
Un búho es un amigo,
Pues ambos somos almas
Solitarias.
Y la luna
Con su brillo perlado,
Y mi lagrimal diamantino,
Se unen y se rozan
En el aire.
12.
Y dijo el poeta:
Como una rosa espinando
En las manos,
Dañando,
Poco a poco,
Mis dedos,
Cada tramo de piel,
Que de pronto sangra.
Y todo:
Vida,
Letargo,
Alma,
Ríos y desiertos
Encrespados,
Se curarán.
A la vida
Yo la miro y
Le regalo una sonrisa.
El mundo,
La tierra,
Cambiará para bien...
No sé cómo ni cuándo.
La belleza
(De Las Canciones)
La belleza está más allá
Por donde la vemos.
Una figura bonita,
Una dulce voz,
No alcanzan.
Puesto que,
La belleza
Lleva otra cosa
Más deseada,
Más buscada.
Es la copa
Del Cristo
Siempre oculta.
La belleza
Puede
Y debe
Tentar a plena
Luz del día,
Y en las noches,
De pasión.
Y que atraiga a
Mi canción,
Su melodía.
La belleza
Va más allá
De las cosas:
Puedes portar
Perlas,
Y ser linda.
Puedes ir desnuda,
Y ser hermosa.
Puedes ser una
Estela de luz
Y encantar mi alma.
Puedes ser
Una hoja cayendo
De la enramada
Y revivir la primavera
De los besos...
Debes ser hermosa,
Aunque en la oscuridad
Tus ojos cierres
Y no pueda ver nada.
La Física
(De Las Canciones)
Todo está siempre
En movimiento.
Las aves
Vuelan,
El río
Fluye,
Una tormenta
Navega
Por el cielo.
El sol
Amanece.
Una estrella
Titila
Y erosiona.
Las galaxias
Giran y se
Unen devastando
Y devorando.
Se contrae
El universo:
Esta versión
Vital y repetida.
Aquí,
Una manzana
Es azul,
Por dentro,
Y blanca
Por fuera,
Se desprende
Inmadura
E inadecuada
Y precipita
Hacia arriba.
Y si hubiera
Atravesado el sol,
O permaneciera en el aire,
Hubiera creído
O hubiera inquietado
Por vez primera
A la naturaleza.
2013
El Enemigo de los Cielos
(septiembre-diciembre)
Che
Cosa Sei?
¿Qué eres?
Me preguntas
Desde lejos.
Pues
Eres universo,
Eres constelación,
El verbo divino,
De esta sutil canción.
Tu alma es aureola,
En mi mirada impregnada.
Pues,
En mi corazón estás,
Porque tu belleza mata.
Puesto
Que un río,
O lago perenne,
Los ángeles cantan,
Tienen lo que tú tienes.
...
[Traducción]
Che cosa sei?
Dalontano mi
Chiedete.
Beh
Siete universo
Costellazione
Parola divina
Cuesta canzone suttile.
Dal momento
Che in un fiume
Lago sereno
O perenne
Los angeles cantano
Quello che hai
Cuando el
Amor Nos Llega...
Cuando el amor nos llega,
Amada mía,
Pregunta lo que quieras,
Pues yo respondería.
Cuando el amor viene,
Y se entretiene
Con tu frescura,
Con tu ternura,
Deja que te atrape,
Que el amor
Tu boca quiere.
Si supieras,
Cómo es el verdadero sol,
El verdadero amor,
El sol de otoño,
El viento que viene y pasa,
La enramada y el retoño,
El amor los eleva,
Como una balsa de madera.
Cuando el amor nos llega,
Querida mía,
Qué será del sol
Y de la luna,
Muchos cielos
Hay entre tus ojos:
La naturaleza de la vida
Se enloquece,
Canta porque crece,
Crece un río desmedido,
Un río de pasión,
Un río sin rivera,
Oh, amor,
Cuando el amor nos llega.
Mi Mundo es
Aquel
Mi mundo es aquel,
Mi constelación pronunciada,
De cuando la vio el día,
Supe que pasabas.
Pasabas con la flor,
En un ramillete
De tu hombro izquierdo,
Pasabas como el invierno,
Que se lleva la ceniza
Y la aflora.
No es que no quiera labrar,
Lo que en mí se repite,
Sino que mi alma lo emite,
La tracción de tus manos besar.
Es la primavera
Y la vendimia en camino
Contempla mi paso.
La flor en tu ventana.
El clavel cantando
Bajo la alborada,
Quizás sea por nada,
Mas como el sol,
Bailarás en mis brazos.
Tú
Cuéntame
Quién eres,
¿Realmente?
Y,
Quién te ha traído,
A pesar del
mundo,
A mis orillas?
Cuéntame
Qué llevas en
La palma de tu mano
Izquierda,
Que por detrás de la
Espalda
La escondes.
Una sorpresa
Puede ser.
Una mirada,
Quizás,
O tal vez
Una mueca
De sonrisas
De las tuyas,
Aquellas,
Que tanto me fascinan.
Como paloma en mi mano,
Eres blanca y pura,
Llena de paz,
Elevas al cielo
Tus alas de nube limpias.
Tú,
Singular.
Eres tú,
Entre muchas
Otras mujeres
En el mundo.
Eres única.
Yo te Busco, Singular...
(Final)
Vagando
por los andenes,
Qué
otro sueño llegará a
Buscarme?
De tus
Pisadas, cada huella en el
Camino, besando todo lo
Que con las manos tocas, y
Tomando colecciones del corazón,
De lo que lleva tu aroma, porque
En cada objeto estás presente.
Con la flor de tus besos,
Puedo crear el perfume
Más exótico del que
Encarna la pasión, la flor
Más distinguida de la
Tierra.
Nadi la obtendrá
En el camino porque esta
Flor es tuya y mía.
Hay un eclipse en la luna y
En tu mirada, o quizás es mi
Corazón el que se eclipsa
Al penetrar en mis ojos.
Me perdí en un ensueño
De verano, con la mirada taimada...
Entonces,
Tú venías con tu cabellera de
Fuego dorado a guiar mi camino.
Con la lluvia o con la
Noche me vuelvo el Ser
Más romántico de todos
En la tierra.
Nadie más podrá divisar
El mundo tal como lo vez,
Tal como lo adoro.
Puedo salir a buscarte
Cabalgando un corcel
Blanco, con una capa
Azulada y una corona de
Perlas y zafiros.
Puedo llevarte a vagar en
La noche más oscura y
Decirte tantas cosas al
Oído, cosas que a ti te
Enamoran, e ir rumbo
Hacia los confines de la felicidad.
...
Si me voy será para buscar
Angeles,
Para encontrarte a ti...
2014
Platónica
Lejanía
(De Nocturnos)
Como vagones
Que van detrás
De otros vagones.
Por sobre los rieles
Como caminos separados
Que en un punto
Se cruzan,
Se cruzan.
Tú me sigues,
Taciturna.
Yo te observo:
Tu belleza de Malta.
Como cenizas de hogueras,
Siempre vivas.
Como ríos sin rivera,
Fluyentes y cuajados,
O como pequeñas
Embarcaciones
Del oro y de la plata,
Perdidos en medio
De bosques de niebla
Marítimas,
Yo te busco,
Ser platónica,
Profunda,
Como un sueño
Del Alma y del Corazón:
Luminosa como hada,
Blanca como copos
De nieve;
La ardua e incesante
Búsqueda
De tales alquimias
Religiosas que
No encontraba,
Ni tenía,
Aún,
Y que a la vez
Me faltaban.
Cantando,
Cantando,
Caminando
Por caminos de sombra
Y de loto,
Yo te busco,
Descifrando
Alguna luz
Entre aquellos ojos:
Su mirada repetida.
Tristezas de la Tarde
(De Nocturnos)
No todos podrán
Pensar
E imaginar
Cómo yo observo
La rosa y el río.
Cautivos peces
Navegan al lado mío.
Barcos vociferan al pasar.
...
La tarde está triste.
No es de sonreír.
Hoy sólo
Llora y añora.
No sabe adónde ir.
Tan sólo llueve,
De repente,
Y calma,
Y calla,
Y luego
Vuelve
Al agua,
Vuelve a llorar,
Y a la tristeza
La renueva.
Café con mis lágrimas,
En mi balcón he de tomar.
Cuando el viento sopla,
Y sopla fuerte,
Y toca mi rostro,
Y tu mirada,
¿Adónde irás?
¿Por dónde?,
Si no hay camino
Más que de barro
Y de loto.
...
La lluvia
Que cae
Canta
Pero baila.
La tormenta
Es la corona,
Tu aureola
De estrellas
Que caen
En derredor
De tu pelo.
No hay esmero.
Ya no quedan
En el cielo
Nubes azules.
...
Y no podrán pensar
E imaginar
Cómo yo observo
La rosa y el río:
Cautivos peces
Navegan al lado mío
Sin saber
Adónde irán
Con la lluvia
O con la niebla.
Vengo,
A penas,
Lento de caminar
Bajo la tiritada
Lluvia que me
Empapa la sombra
Y el sombrero.
La calle
Callada,
Parece revivir
Con prisa:
Luces de color
Psicodélico.
Llueve y llueve
En derredor,
Como lágrimas
O como mortaja herida.
¡Y no hay esmero!
Ya no quedan
En el cielo
Nubes azules.
Perfume de
Mujer
(De El Hallazgo de un
Ángel)
Para esto quiero decir,
Sobre esta historia con resonancia,
Cuando llegó con el viento
Trajo,
Aquel perfume de Francia.
Viento que sopla,
Viento que llega,
Nada más cuando toca,
Reposa en mi guitarra.
Allí viene
Del camino,
¡Qué bonito
Cuando llega!,
Las lilas y
Las liras,
De aquella dama
Risueña.
A penas he visto
Llegar las noches,
Pesadas en las orillas
Del cielo,
Claras pero oscuras,
Pudieron llevarse
La luna y las estrellas,
Los caballos en los campos,
Las vaquitas en las cierras.
Aquel sonido,
¡Lo confundo con tu risa!
No es más que el susurro
De la brisa,
De las bridas,
O de criollas y
Bandoneones.
Te adoro
Como un deseo,
Mujer esclava
De los sueños.
Mía vita,
No huyas.
Canta,
Baila
Y lloras.
Pero vienes
Porque yo no puedo
Sosegar con mi angustia
Tu aroma de mis lágrimas.
Platónica
(de El
Hallazgo de un Ángel)
(La pista
de un ángel)
Te has hecho
Un ángel estupendo.
Forjado entre tus
Invisibles alas
Copos de nieve
Dorados.
Porque en tus ojos
Existen,
Escrupulosos y
Enmarañados
Reflejos de ocaso,
Los infelices atardeceres
En que me hicieron humano,
Crepúsculo perpetuo,
Perdido en algún
Horizonte fueguino.
Un río de ciénaga
Te lleva,
Lenta y durmiente.
El coral de tus ojos te
Define un color singular:
Blanca y celestina.
¿Qué otro cielo te espera
A que lo adores
Con doliente pupila;
Tú, que buscas
En el mundo,
Astros azules?
Añorando el paisaje
Celestial, atardeceres
Naranjas y rojizos,
Un aire
De un aroma colorido
Me llamaba.
El mismo cielo
Te vio nacer.
Lagos de nácar
Que te bañaron,
Desnudo el corazón,
Desnuda la pasión,
Despoblada,
Cristalina,
Reluciente,
El río y la lluvia
Te purificaron el alma.
Alguien te busca.
Perdido prado.
Nadie te ha encontrado aún.
¡Ay, entre tus alas,
Si yo pudiera volar!
¡Ay, si yo pudiera
Permanecer
En tus sueños
De dulce alameda!
Eres un sueño
O en realidad,
Una certeza:
Ángel adonis,
Platónica
Entre tantos
Otros Ángeles
Deseados.
Y cuando creen
Aún poder hallarte,
Tú desapareces,
Te evaporas
Como la niebla.
Amor,
Sucede…
(De Tormentas de Sal)
Sucede que estoy
Enamorado.
Enamorado,
Así,
Como el sol ama la
Naturaleza florecer,
Como la noche a la
Luna que ilumina,
O como el río que va
Siempre al mar.
Sucede
Que el cuerpo,
Su cuerpo,
Silueta de ángel,
-Oh, bienamada,
Pétalo de rosa azul-,
Tu cuerpo es una
Alhaja
Para mis manos
Campiranas.
Dilatan mi pupila,
Tu pupila dorada:
La luz de tu hermosura.
Vida mía,
Quiero que sepas
Una cosa:
Sucede que estoy
Enamorado,
Enamorado de tu Ser
Angelical,
Parola divina,
Cantano mio cuore,
Y te amo,
Te amo por tu
Sonrisa,
Por cada lágrima que
Me lloran,
Por tus milagros que
Para mí
Son un conjuro.
Enfermedad
(De Tormentas de Sal)
De mujeres como tú,
Nunca he visto antes.
Duerme con la brisa,
Pequeña lisonjera.
El viento plateado
Sopla placentero.
Tienes ardor en la frente.
Descansa.
Tienes que calmarte.
Sabes,
Tales noches,
Tristes y oscuras,
En las que el amor
Cargado de sombras
O de niebla,
Tu enfermedad
Es de lágrimas,
Me hacen tiritar
De melancolía.
Mia parola:
Por más que en tu trama,
Breve, versado en un par de
Líneas,
Aunque hable de la
Naturaleza
Y no de ti,
Tú estás presente:
Presente con tu ausencia:
Presente sin tu presencia:
En el perfume de una flor,
En las mañanas campestres
O en los atardeceres
De ensueño.
Que es lo que hay en tus
ojos,
Princesa, amada y febril.
Mirándote toda la noche,
Templada en un sueño sin
fin:
Tu sonrisa como un diamante.
Amargura
(De
Isla Flotante)
Yo vi en el tiempo la
Sangre viva caer
Como goterones.
En el aire respiré
El ocaso decaer.
En la piel sentí el
Fervor de una espada
De hierro quemando
Las heridas.
Yo no sé cuánto tiempo
Ha pasado desde que
El sol se extinguiera
En tu mirada.
Al principio,
Era una tarde dorada,
Llena de flores rojas
Y aves volando
En el firmamento.
Luego,
Oscuridad profunda:
Árboles desnudos,
Profanados,
Granizo,
Cenizas y pasiones
Errantes como
Fantasmas de la luna.
El ancho mar
Sujeta mi angustia.
Barcos vienen
Al pasar.
En el instante
Vi realidad
De las pesadas palabras
Quemantes como fogatas,
O embarcaciones que
Transportan lágrimas,
Espinas y muertos.
Todo era lejano.
Todo era tan incierto.
Mas la verdad de la
Amarga soledad
Es ver en un país
Sin nombre,
Un color sin bandera,
Un terreno sin hogar,
Tibio lecho, solos y
Deshabitados…,
La ropa colgada
En el tendedero
Perpetuadas como almas.
Y se quedó el alma mía,
Entonces, como bandera,
En tu balcón de seda.
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